“No
son pocos los hombres que a lo largo se su vida han comparado la compañía de un animal con la de
cualquier ser humano... Lord Byron describe en sus memorias, lo acontecido
en su viaje en barco, cuando por un
descuido su perro Boatswain. se cae al mar y le ruega al capitán que pare la
nave para rescatarlo; ante la contestación de este. “Solamente frenaría mi
barco si el que se arroja al mar es una persona, pero no por un perro”. Byron,
como respuesta se tira en medio del Pacífico obligando a ser rescatado hombre y
perro”. Transcribo el epitafio que en su homenaje años después escribió sobre la tumba de su perro: "Aquí reposan los restos de un
ser que poseyó la belleza sin la vanidad, la fuerza sin la insolencia, el valor
sin la ferocidad y todas las virtudes de un hombre sin sus vicios”.
